
La Cerdanya destaca por ser uno de los valles más abiertos, soleados y exclusivos de Europa. Su situación, entre la cordillera pirenaica y las sierras del Cadí y del Moixaró, determina las características de su privilegiado clima, que en comparación con otras comarcas pirenaicas, ofrece una temperatura más benigna y una mayor exposición solar.
Bien comunicada con importantes centros de población catalanes a través del túnel del Cadí, y con Perpiñan, Tolouse y Lérida por las respectivas carreteras nacionales, la Cerdanya se ha convertido en un destacado centro vacacional que disfruta de una amplia oferta deportiva y de ocio, perfecta también para una escapada de fin de semana.
Variadas y abundantes, la flora y la fauna de la región constituyen uno de sus atractivos tradicionales, y han motivado la creación de numerosas reservas de caza y pesca y del Parque Natural del Cadí-Moixaró, muy cerca de nuestro Hotel en los Pirineos.
La comarca cuenta también con numerosos monumentos e itinerarios culturales, entre los que cabe destacar las abundantes muestras de arquitectura románica, presente en muchos de sus pueblos (como Age, Vilallobent o Ventajola) y algunos conjuntos de estilo gótico (como el campanario de Puigcerdá o el puente de Sant Martí).
Otro de los grandes atractivos de la zona es su variada oferta gastronómica, que utiliza un gran número de productos autóctonos (como la pera de Cerdanya, el nabo de Talltendre, las trumfes o los cerdans) y platos típicos de reconocido prestigio (como el trinxat o el tiró amb naps).